El Congreso nacional aprobó la Ley de Educación Ambiental Integral, que propone incorporar contenidos de medioambiente en la currícula escolar en todos los niveles educativos.
En el siguiente enlace, los conceptos y puntos fundamentales de esta ley:
El Congreso nacional aprobó la Ley de Educación Ambiental Integral, que propone incorporar contenidos de medioambiente en la currícula escolar en todos los niveles educativos.
En el siguiente enlace, los conceptos y puntos fundamentales de esta ley:
Día 25 (viernes en 1810)
El 25, no obstante la lluvia, la Plaza Mayor desbordó de
gente. El Cabildo se reunió a las 8 y, tras larga deliberación, resolvió
rechazar la renuncia de la Junta presidida por el virrey. Luego llamaron a los
jefes militares para saber si podrían contar con ellos para sostener esta
decisión ante el descontento popular, pero recibieron una respuesta negativa.
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| "25 de mayo" por F. Fortuny |
Impacientes, los patriotas golpearon las puertas cerradas gritando: “El pueblo quiere saber de qué se trata”; salió Martín Rodríguez a calmarlos, y entonces cesó la obstinada resistencia de Cisneros, quien entregó su renuncia al momento. Más tarde un grupo de criollos, encabezados por Beruti, presentó una lista que contenía los nombres de una Junta de gobierno, avalada por numerosas firmas.
Pero el tiempo empeoraba, muchos de los concurrentes se
habían marchado y cuando el síndico del Cabildo (Leiva) se asomó al balcón,
pudo preguntar irónicamente: “¿Dónde está el pueblo?”. Vino entonces la célebre
respuesta de Beruti y los suyos: “Tóquese la campana del cabildo para reclamar
la presencia del pueblo y si no se puede porque no tiene badajo, se tocará
generala en los cuarteles, pero entonces la ciudad sufrirá los males que hasta
ese momento se habían evitado”.
Fue entonces que los cabildantes decidieron acatar la
voluntad de los patriotas y reconocer la autoridad de la junta propuesta. Sus
miembros fueron citados y esa misma tarde se les tomó juramento. Ellos eran: Cornelio
Saavedra como presidente, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Miguel de
Azcuénaga, Juan Larrea, Manuel Alberti y Domingo Matheu como vocales, y Mariano
Moreno y Juan José Paso como secretarios.
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| "Primera Junta" por Francisco Fortuny |
DIA 24 (jueves, en 1810)
Cuando trascendió que
el virrey permanecía en el mando, provocó la reacción de las milicias y el
pueblo. Los principales revolucionarios se reunieron en la casa de Nicolás
Rodríguez Peña para decidir cómo responder a este hecho. Castelli estaba
presente y decidió renunciar a la Junta y convencer a Saavedra de hacer lo
mismo.
Por la noche ambos se presentaron en la casa de Cisneros y
comunicaron al resto la gravedad del momento. Luego de deliberar, los cinco
miembros elevaron su renuncia y se convocó nuevamente al Cabildo para la mañana
siguiente.
Nota: La información de este día, así como de los días 22 y 23, fue tomada de diversos libros, principalmente:
Cosmelli Ibáñez, José. Historia argentina. -- Bs. As. : Troquel, 1974.
Luna, Félix. Historia integral de la Argentina. -- Bs. As. : Planeta, 1995.
DIA 23 (miércoles, en 1810)
Por la mañana se reunió el Cabildo para contar los votos
emitidos el día anterior y elaboró un documento: “Hecha la regulación con el
más prolijo examen resulta de ella que el Excmo. Señor Virrey debe cesar en el
mando y recae éste provisoriamente en el Excmo. Cabildo (…) hasta la erección
de una Junta que ha de formar el mismo Excmo. Cabildo, en la manera que estime
conveniente”.
Esa misma tarde un pregonero, escoltado por soldados
patricios, leyó por las calles de Buenos Aires un bando relativo a la destitución
del virrey.
Día 22 (martes)
A las nueve se instalaron en la galería alta del cabildo,
251 de los 400 invitados.
El debate fue largo. El obispo de Buenos Aires, Benito de
Lué y Riega, sostuvo que, aun en el caso de una pérdida total de la
Península, los españoles debían continuar mandando en América. A continuación,
el doctor Juan José Castelli, manifestó que debido al cautiverio de
Fernando VII y a la disolución de la Junta Central de Sevilla, el poder de
España había caducado, y argumentó sobre los derechos del pueblo de Buenos
Aires para ejercer su soberanía e instalar un nuevo gobierno.
Muchos más se expresaron ese día, a favor de una posición y
de la otra. Entre ellos, el militar Ruiz Huidobro, el fiscal Manuel Genaro
Villota, el presbítero Nepomuceno Solá, el abogado Juan José Paso.
A continuación se decidió votar una proposición concreta para resolver si había cesado la autoridad del virrey y en tal caso quién debía reemplazarlo. Los presentes manifestaron su parecer en alta voz o por escrito, de acuerdo con el orden sucesivo de asientos, mientras el escribano transcribía los votos en el acta.
Se dejó para el día siguiente el escrutinio. En el acta
consta que debió levantarse la sesión “por ser ya pasado la hora de las doce
de la noche y no ser posible de continuar el trabajo, después del incesante que
se ha tenido en todo el día”.
DIA 21 (lunes, en 1810)
Juan José Castelli y Martín Rodríguez visitaron de nuevo el
Fuerte (donde estaba el virrey), y el primero manifestó que en comisión del
pueblo y del ejército le exigían "la cesación del mando del
virreinato". Cisneros respondió, iracundo: "¡Qué atrevimiento es
éste!". El fiscal de la Audiencia, Caspe, lo condujo a otra habitación y
lo persuadió a renunciar. Así lo hizo.
El mismo 21 se reunió el Cabildo y acordó convocar, al día
siguiente, un "congreso general" con participación de "la parte
más sana e importante del pueblo"; a este efecto se hicieron y repartieron
precipitadamente las invitaciones.
Día 20 (domingo, en 1810)
El 20, el alcalde del Cabildo, Lezica, le transmitió a Cisneros (el virrey) esta exigencia y le añadió que juzgaba conveniente que, para evitar una catástrofe social, se permitiese celebrar un Congreso General o Cabildo Abierto para tranquilizar a los inquietos.
Martín Rodríguez testimonió que en la noche del 20 de mayo, él, Saavedra, Castelli, Juan José Paso y Balcarce fueron a la casa del doctor Leiva, “que era el primero de los abogados y asesor de casi todos los virreyes”, el cual se mostró entonces a favor de los patriotas, pero que al día siguiente Leiva habló en su casa con el virrey Cisneros y varió su orientación.
Fuente: Julián de Leiva: un lujanense en los sucesos de 1810. En: elcivismo.com.ar